Shaina viajo a Nueva York para estar en la graduación de su amiga Ayla.
Mientras observaba por la ventanilla del avion, un cumulo de emociones experimentaba.
En este tiempo Murat no había aparecido, y su corazón seguía añorándolo, extrañándolo, pensando en su bienestar.
No podía estar tranquila pensando que el estaba sufriendo o si había recaído en alguna crisis.
Y estaba feliz porque de nuevo su relación con Ayla había vuelto a la normalidad. Eran amigas y hermanas, que se querían y extrañaban