Cuando un jarrón cae al suelo, este se convierte en muchos fragmentos de diferentes tamaños y formas y aunque a veces intentemos restaurarlo a su estado natural, no el posible, nunca será igual.
Así es cuando una palabra es soltada, y puede herir profundamente un corazón.
No puedes volver atrás y cualquier cosa que se diga es en vano.
Las heridas quedan, el dolor permanece.
Quizás lo mejor es poner de nuevo distancia
"Tenias razón cuando dijiste que solo terminaríamos haciéndonos daño"
Dos días