Cristhofer recibió esa mañana una llamada que lo perturbo, pero esta vez no era relacionado con Eren, sino son su propio infierno personal.
De la cárcel le llamaron para avisarle que su padre estaba a punto de morir y deseaba verlo para pedirle perdón.
Esa noticia logro sacarlo de su estabilidad y perder la paz que había logrado al lado de Eren.
¡Que irónico!, porque el querría ver a ese ser desalmado que no solo mato a su hermana y creo profundas cicatrices en su corazón.
Por su culpa su madre