Franco
Quise irme muy temprano a la empresa para poder hablar con Mellisa, la esperaría para que fuera lo primero antes de iniciar el día. No preparé nada para decirle, la cara se caía de vergüenza, estaba dispuesto a recibir una bofetada si ella quisiera porque la tenía merecida.
—Señor, el desayuno aún no está listo. No sabía que se iría tan temprano.
—Daila, no comeré. Tengo que irme.
Al primer conductor que vi fuera de casa lo llamé para que fuera a llevarme a la empresa. Es la primera vez