Camila
Franco intenta sobrepasarse, me sostuvo con tanta fuerza que maltrataba mi piel. Mis labios se irritaron por la forma brusca de besarme.
—¿Qué hace?
Lo aparté con fuerza de mí, no toleraba sentirlo cerca.
—Camila, no sea una patética. Si no recuerda, usted y yo nos casamos —responde sosteniendo mi mandíbula.
—No quiero que vuelva a tocarme.
Halé mi brazo con fuerza para apartarlo de mí, quise dejarlo e irme a la barra por un trago, pero él insiste en retenerme.
—¿Qué cree que está hacien