Mundo de ficçãoIniciar sessãoTodavía la luz del alba no da señales de aparecer en el horizonte matutino pero nosotros estamos comenzando la travesía. Subimos a los helicópteros por grupos. Sigo repitiendo que en vez de sangre mi corazón bombea adrenalina, no pude pegar un ojo toda la noche, estuve muy ansioso y podría decir que hasta temeroso, no sé qué encontraré cuando llegue allá.
Mi pelotón charla animadamente mien







