Chantal.
Chantal desvió la mirada avergonzada, fue demasiado directa ¿Qué clase de pregunta había sido aquella cuando ella no creía en esas cosas? Tomó la copa en sus manos dispuesta a beber todo lo que quedaba de un tiro, mas, él no se lo permitió, después de un largo suspiro y con un movimiento suave se la retiró de las manos.
—¿Bailamos? —sugirió Dixon, llevándola a la pista de baile.
Se escurrieron entre las personas que se movían sin parar al ritmo de la ensordecedora música. El vibrar del