Capítulo 12. Una llegada
Isabella
Regresé a mi lugar con el corazón agitado, a punto de salirse de mi pecho, mis manos temblaron del mismo coraje que estaba cargando, miré la pantalla de mi celular y hasta dentro de dos horas podía intentar de nuevo entrar, pero mientras no podía. Sentí la presencia de alguien al quedarse de pie a mi lado del sillón, levanté la mirada y era de mi jefe.
—Sígame. —susurró e hizo un gesto de que lo siguiera y así fue, la señora Bruce se sentó dos haciendo más allá del mío hacia adelante,