BRUNO
El teléfono me vibra con una llamada. No suelo utilizar tono de llamada. No me gusta, con que vibre es suficiente para mí.
Lo saco de mi bolsillo mirando la pantalla que identifica la persona que trata de comunicarse conmigo. Contestó la llamada con un pie en las escaleras, no quisiera contestarle, será porque presiento el tema que vamos a tocar.
Aun así, deslizo el dedo en la pantalla, contestando la llamada.
—Hola amigo —es Abel—te quería desear buen viaje.
—Mentiroso, creo saber m