Ella fue directamente hacia su habitación, aun cuando Eirfeen le había pedido que lo esperara en las cocinas, pero es que estaba alterada, demasiado alterada para pensar en lo que había dicho el príncipe, lo único que quería era escapar a un lugar donde estuviera sola para poder pasar la impresión que había tomado.
Tenía la respiración agitada y trató de calmarse sosteniéndose el pecho, pero sentir que este subiera y bajara con premura la hacía ser más consciente su estado