Capítulo 77. Confrontaciones familiares.
Antes de que Calixto pudiera terminar la frase, Alejandro lo agarró por el cuello de la camisa, acercándolo amenazadoramente.
—Se lo advierto, Calixto. Una palabra más y no respondo de mis actos —gruñó Alejandro, sus ojos ardiendo de furia—. No me importa que seas su padre, no permitiré bajo ninguna circunstancia que la insultes.
Amelia, saliendo de su estupor inicial, dio un paso adelante y puso una mano sobre el brazo de Alejandro para calmarlo.
—Tranquilo mi amor, por favor —dijo suavemente—