Magno, el esposo de Dorotea había llegado junto a su hijo Celac, este último estaba entusiasmado de poder haber llegado a descansar.
Algo al interior del hogar no le parecía nada bien, este estaba diferente a como lo habían encontrado, su mujer no estaba, le había llamado repetidas veces y está no contestaba, vio aquella ropa femenina que sabía no pertenecía a su esposa, además era algo que jamás había visto vestir a alguien, asumía que era de una joven, por el tamaño de estas.
Tomó su daga y l