El llanto de un bebé llenó el silencio de la estancia. Jeremy se levantó aturdido. Aquel sonido hizo que su mundo empezará a dar vueltas.
Oliver le dio palmadas en la espalda, pero el lobo blanco seguía sin saber qué hacer. La puerta se abrió y apareció Rosali con una lágrimas en el rostro, pero mostrando una sonrisa sincera.
—Ven —su hermana le tomó de las manos—. Ella te espera.
Jeremy caminó como zombi e ingresó a la habitación donde se encontraba Evangeline. Cuando estuvo en la entrada se q