Tiffany corría por la carretera, sin saber adónde iba. La vista se le nubló por las lágrimas y el corazón le dolía. Lo último que esperaba de Brent era que trajera a sus prostitutas a casa.
Ya le bastaba con que se besara con ellas cada vez que salía y con que tuviera conversaciones sexuales por chat, pero traerlas a casa después de haber tenido sexo con ella la noche anterior le partía el corazón.
Tiffany creía que amar a alguien significaba poder soportar cualquier cosa, pero no podía; no pod