157. Joder nena... quiero poseer cada centímetro de ti
—Jax… —susurré.
Colocó una mano en el cristal junto a mi cabeza, atrapándome sin tocarme. Su otra mano se cernía justo sobre mi cadera, sin llegar a rozarme.
—Dime la verdad, hermanita —dijo, inclinándose hasta que sus labios rozaron el lóbulo de mi oreja—. ¿Has estado pensando en aquel beso que compartimos hace cuatro años? ¿Ese en el que te aparté porque eras demasiado inocente… y yo ya estaba demasiado jodido?
Contuve la respiración. —Todos los días.
Gimió suavemente, con la frente casi apoy