Capitulo 16 (los hechiceros, brujos y druidas) parte 3
Mientras Eliza se recuperaba de la experiencia traumática, la situación en la cueva se tornaba cada vez más crítica. El strigoi, alimentado por la sangre de su madre, había comenzado a desarrollar habilidades inusuales. Su piel, antes suave y delicada, ahora mostraba patrones serpenteantes, y sus ojos, una mezcla de rojo y negro, brillaban con un hambre insaciable.
Elle, que había estado observando desde un rincón oscuro de la cueva, sintió