Jasper Toro.
Mentí y ella lo sabía, no iba a calmarme sólo con una mamada, por eso terminó a cuatro patas, con el vestido puesto, mientras yo la agarraba del pelo y me colaba en su interior, dándole tan fuerte que parecía que iba a romperla por la mitad.
Debía estar concentrado en la maldita reunión, pero la puta situación se me estaba yendo de las manos.
El teléfono me hizo perder la concentración y me detuve. Lo agarré del suelo y lo descolgué, mientras ella lucía desairada y se daba la vuelt