—Pero primero necesitas obtener esa recompensa. Solo con ella podrías comprar materiales raros para mejorar tu fuerza. En este momento, no tienes el nivel necesario, y lanzarte a la batalla ahora sería como destruirte a ti mismo.
Léster se quedó pasmado, rascándose la nariz con algo de vergüenza. Esas palabras de Fane fueron como un balde de agua fría que apagó por completo su impulso. Fane tenía razón: el primer paso era contar con la fuerza necesaria para ganar esa recompensa.
Esa simple verd