Helmut se sobresaltó y giró rápidamente hacia la izquierda, pero solo vio la misma niebla blanca. Esa no solo bloqueaba su visión, sino que también amortiguaba el sonido. No pudo evitar maldecir en silencio, elevando al máximo su estado de alerta. ¿Quién sería el idiota que usaba piedras para explorar el terreno?
Apretó los dientes. Cumplir con su misión era lo principal. Aunque tenía ganas de darle una paliza al que le lanzaba piedras, primero debía terminar su tarea. Justo cuando se disponía a