—Entiendo que si actuamos de esa manera, sería como alarmar a la serpiente y al final podríamos perder más de lo que ganaríamos. ¡Deberíamos planificar adecuadamente cómo enfrentarlo!
Fane enarcó las cejas en desacuerdo con la idea de Benedicto. Anteriormente, Fane tal vez no hubiera sentido la necesidad de explicar estas cuestiones, pero ahora confiaba en Benedicto y lo consideraba parte de su equipo, por lo que algunas cosas tenían que ser dichas.
Extendió la mano y golpeó el hombro de Benedi