Fane se sintió frustrado al ver la respuesta de Ciro. Justo antes había elogiado al chico, pensando que tenía algo de sentido común, pero ahora parecía estar actuando de manera tonta.
Con cierta incredulidad, Fane dijo:
—¿Realmente crees que alguien estaría persiguiéndolo en estas profundidades del bosque? Antes de decir esas cosas, ¿no podrías echar un vistazo a sus heridas? Esas claramente no son heridas causadas por armas, sino más bien por las garras y los dientes de algunas bestias demonía