El mayordomo segundo soltó una risa fría.
—Realmente no les importa avergonzarse. ¿Creen que insultarse de manera tan ofensiva frente a tantos hermanos les da algún tipo de prestigio? ¿Por qué no utilizan su habilidad para hablar de los asuntos? ¿De qué sirven todas estas intrigas y artimañas?
La última frase parecía dirigida específicamente a alguien. Después de que el mayordomo segundo terminó de hablar, sus ojos se volvieron penetrantes mientras miraba a Quilliam. Este último claramente perc