La forma en que Heath lo hizo sonar era como si no hubiera nada sospechoso en lo que dijo, pero no hacía falta ser un genio para darse cuenta de que algo no encajaba en esos arreglos. Era obvio que Heath solo se preocupaba por sus hermanos de secta y no por el supuesto ‘hermano’ como Fane.
“Oye, ¿por qué miras así al lobo de tres cabezas? ¿Las reglas básicas no son de tu agrado? ¡No me digas que crees que todo te pertenece por derecho!”, dijo Frank provocativamente cuando vio a Fane en silencio