Los labios de Fane se crisparon al escuchar la atrevida afirmación de Wesley. Parecía que a Wesley le encantaba presumir de su fuerza con orgullo sin importar lo que hiciera. Para Wesley, no era la fuerza de Fane lo que le obligaba a hacerlo. Por el contrario, Fane debería sentirse honrado de que lo hiciera.
Sin embargo, Fane se quedó atónito por un momento, e incluso sintió ganas de reírse de las palabras de Wesley. No obstante, no quiso perder el tiempo en tonterías con Wesley en un momento t