Mundo ficciónIniciar sesiónLupercus despertó al día siguiente, en la mañana, sobre las desiertas arenas costeras al sur del Gran Lago, que colindaban con la insondable Gran Jungla de Kush, unas tierras inescrutables habitadas por fieros nativos de piel negra, algunos de ellos caníbales, así como toda clase de bestias feroces.
Tras proporcionarse algo de alimento y agua mediante cocos y frutas y hacerse una choza, esperó…
Los días pasaron







