Mundo ficciónIniciar sesiónNICHOLAS
—Tenes que trabajar —dice Davina mientras paso la lengua por su marca y ella se estremece—. Basta, Nicholas.
—Vos viniste a buscarme. —Le digo sin salir de su cuello. Es que es verdad, apareció en el despacho moviendo sus caderas en un vestido cortísimo y pretende que yo no la siente en mi regazo—. Viniste a s