Mundo de ficçãoIniciar sessãoVictoria Greco se hospedo rápidamente en su habitación. Era la 109 y tenía una vista modesta a las calles del pequeño pueblo. Desempacó las pocas pertenencias que llevaba: ropa, un par de trajes de baño, gafas de sol, bloqueador solar, crema humectante, un sombrero y un par de revistas científicas. En el doble fondo de la maleta había, además, un arma corta semiautomática.
Abrió la regadera y esperó a q







