148 - He perdido demasiado.
Jazmín respiró hondo antes de marcar el número de Santiago. La noche era fría y el hospital, un laberinto de sombras y murmullos. Finalmente, Santiago contestó con su voz grave y profesional, cumpliendo con lo que había dictado su jefa.
— Santiago, necesito que aumentes la seguridad en el hospital. Mi esposo Leandro y mi sobrina Sofía están en peligro. Además, encárgate de la seguridad de Jessica y mi hijo — manifestó de forma directa, sorprendiendo al hombre.
Santiago quedó en silencio por un