Por Alejo.
No pensé que lograría tenerla en mis brazos.
Mi mente dibuja su cara y su cuerpo cada noche y a cada momento la deseo más, pero a la vez, mi amargura y arrepentimiento crece por cómo la traté antaño.
Cada día que pasa, entiendo que no voy a ser feliz si no la tengo.
Después de eyacular en mis pantalones, quería hablar con ella, mi sueño es estar 1juntos, con nuestra hija, estoy seguro que Sofía es mi hija, pero quiero que ella me lo confiese.
Me senté con ella en el sillón de su ofic