Capítulo 125: Pesadillas al despertar
Lo primero que sintió Dante fue dolor. Un dolor profundo en el costado, agudo y constante, como si algo aún se desgarrara en su interior. Lo segundo que sintió fue una mano que sostenía la suya. Cálida. Familiar. Dedos suaves que se envolvían con cuidado alrededor de los suyos. Abrió los ojos lentamente. La luz de la habitación era tenue y tenue. Las máquinas emitían pitidos cerca, con un ritmo constante. Por un instante, no supo dónde estaba. El techo le r