Capitulo 17: En llamas.
Solo bastaron cinco segundos para que Mia se desprendiera poco a poco de aquello que sobraba, buscando la boca del Zamir y atrapandolo con un beso urgente, uno que la hacia pensar que jamás podría vivir sin ellos.
Poco a poco su lengua comenzó a juguetear con la suya y de esos besos apasionados se activaron sus manos inquietas, las que comenzaron a bajar por el tórax de ese hombre, haciendo que este se sorprendiera y tensara al instante.
Quien pensaría que una inexperta como Mia envuelta en