Melamie
“Papi… papi, por favor… aghhhhhhh… más fuerte… folla ese coño como si fuera tuyo… fóllame sucio, papi.”
“Llámame así con esos labios tuyos y te penetraré más fuerte de lo que jamás te imaginas.” El padre Kentucky gruñó mientras penetraba con fuerza dentro de mi coño, sacudiendo mis paredes y mi cabeza.
¡Volviéndome loco con su enorme polla!
Me volvía loca con cada embestida mientras me aferraba a las baldosas de porcelana con los ojos cerrados, abandonada.
“Fóllame, papi, no me importa,