Sebastián logró tranquilizarse con un beso en su mejilla por parte de su esposa, ellos le ayudaron a Alejandra a recoger los pedazos de cristal y luego llamaron a la limpieza para que hicieran su trabajo. El joven amo Rivera parecía un león enjaulado mientras caminaba de un lado al otro estando en la oficina, Lauren que lo estaba mirando andar de esa forma se sintió completamente mareada.
— Cariño — ella habló mientras su cabeza daba vueltas — por favor detente que ya me has mareado de tantas v