28 El eterno rival.
Perla se agarró del barandal y miró hacia el exterior de dónde es alcanzaba ver un área de la ciudad, suspiro profundo para calmar un poco la preocupación que sentía en ese momento, estaba bastante alterada, no sabía cómo iba arreglar esta situación, por más que Jeremith dijera que debían intentar estar juntos, ella presentía y ni en balde que esa relación no llegaría a ninguna parte. Arturo apareció de repente como salido de las sombras del pasillo, ella lo miró con desagrado y le dijo:
—¿Qué