BRENTT
No me puedo controlar, lo he intentado, desde que nos besamos en aquella fiesta, desde que la vi desnuda, he intentado sacarla de mi jodida cabeza, incluso acepté la proposición de que Yara entrara en el juego del poker, uno en el que se supone que tienes que compartir a tu pareja con uno de los miembros, por eso, aquella noche no le pedí a Lynette que me acompañara, no le permití que estuviera sobre mis piernas, porque no la pensaba compartir con nadie, cuando regresé por ella, ya no es