Los ojos de Alex se abrieron y sus manos temblaron ligeramente al escuchar las palabras de su hijo
-Espera ¿Tú... tú lo sabías? ¿Qué Leticia... es omega?
Al momento de decir aquello Sheldon entraba por la puerta de la habitación habiendo escuchado la pregunta y enfocando de su esposa a su hijo.
-¿Qué?- caminó hasta la cama.
Rayan enderezó la espalda soltando un respiro.
-Padre, soy un alfa bastante fuerte, tú mismo lo has dicho- miró a su padre, sus ojos con diversos hilos dorados danzado en ellos- Mi olfato es incluso más fino que el tuyo. Claro que me di cuenta que Leticia... es omega.
-¿Pero cuándo?- Sheldon se dejó caer en el borde de la cama con el rostro serio.
-La primera vez que me crucé con Leticia, el olor que pude sentir en ella era demasiado artificial, tanto que apestaba. Y no estaba integrado con su piel. Pude saber que usaba feromonas y spray para simular. Y quizás me entró más la curiosidad al decirme ella que era un alfa- sonrió de lado- Al inicio solo eran sospechas,