Después de ducharme, me puse un pijama y bajé hasta la cocina para hacerme un vaso de leche caliente, ya que estaba muy nerviosa. Con el vaso de leche en mi mano, me fui hacia el salón sentadome en el sofá pero sin encender ninguna luz, ya que necesitaba estar a oscuras para relajarme.
No sé el tiempo que me pase sentada en el sofá del salón, cuando escuche la puerta de la casa cerrando viendo poco después en la oscuridad la figura de David entrar en el salón.
—- ¿Aún estás levantada? — me preg