—- ¿Ha pasado algo David? —- le dije sentandome en el sillon que habia enfrente de su mesa, subiendo mi falda hasta por encima de mis rodillas
—- ¿Tengo que usar mi imaginación para imaginarme, lo que hay debajo de esa falda? tus suaves muslos por ejemplo —- me dijo– ¿me estás distrayendo para hacer que mis pensamientos se vayan por otro sitio?
— ¿Yo? no tengo el porque, ese es tu problema, yo solo vengo a trabajar porque lo necesito —- respondí
—-- Keira tenemos que hablar tu y yo — me comentó