Era una locura, una completa locura, Axel, camino fuera de la oficina y camino directamente hacia el jardín
Él conocía perfectamente aquel camino, aunque estaba seguro de que su madre creía que no, pero él sabía perfectamente
Que, pasando el cobertizo, había un lugar, uno que su madre usaba para pintar y para hacer sus reuniones secretaras con Sofía
Aquellas de las que no necesitaba ser escuchadas, aquellas en donde planeaba las locuras más absurdas del mundo
Como estaba seguro de que lo estarí