Capítulo 93
—¡Mentira! —rugió Mar empujándolo—. ¡Mentira, no es mi culpa! ¡Y no voy a cargar con pecados que no son míos! Lo único que he hecho por el hombre que está en ese quirófano ha sido amarlo, mil veces más de lo que jamás te amé a ti, ¡y si está herido y si está mal es porque tú eres un maldito enfermo,