Mar respiró profundo y tomó la mano de su esposo.
—No lo sé, cariño. No sé qué debemos hacer, pero Jana… parece que Jana de verdad lo quiere, y ya no podemos poner en duda que él haría cualquier cosa por ella —le dijo—. ¿Qué te parece si… si hacemos de cuenta que Jana de verdad mató al hombre al qu