—No… este… no me pasó nada.
Él asintió y se alejó de ella.
—Lo siento si fui demasiado brusco —le dijo rebuscando en el pequeño closet de la habitación por una botella—. No habría podido defenderte sin ser mi mujer, esto es zona de guerra, princesa, las mujeres como tú son más codiciadas que los a