—¿¡Quéeeeeeeee!?
La mandíbula de Charlie casi se desencajó de la sorpresa al oír a su padre decir aquello. ¿Cómo que iba a trabajar con Faith? ¡Aquello tenía que ser una mala broma del destino, algo de karma que estaba pagando!
—¿Qué pasa, hijo? ¿No quieres trabajar con tu prima? —preguntó Moe y é