—Porque se lo llevó una mujer —sentenció Alan y el detective lo miró impresionado.
—¿Cómo lo sabe?
—¡Jana acaba de decírnoslo, debieron preguntarle a ella primero! —gruñó Alan—. Pero esto no quiere decir nada. No hay mujer que pueda querer o tener el valor para llevarse a nuestro hijo, ¡tuvo que s