FATALIDAD A TU SERVICIO. CAPÍTULO 7. Una cosa que nunca cambiará
Era simple.
Era tan elemental como respirar.
El tiempo no había logrado borrar absolutamente nada de aquellos sentimientos, y cada defensa que Charlie tenía contra ella había desparecido en el momento en que lo que tenía enfrente era una mujer madura y empoderada.
—¡A ti! ¡Te quiero a ti! —respondió.
Sin embargo al primer movimiento que hizo para acercarse a ella la respuesta no fue la que había creído. Hacía cinco años se había encontrado con la boca de Faith... y ahora se encontraba con una p