Capítulo 69: Enfrentamiento.
Aitor siguió intentando comunicarse con Aby, con los dedos temblorosos y el corazón latiendo a millón marcaba, pero el móvil de ella enviaba a buzón. A grandes zancadas entró como un demente a la oficina de Alexander.
—¡Aby y mi hijo están en peligro! —exclamó en voz fuerte.
—¡Lo sé! ¡Lo sé! —contestó Alexander, enredó sus dedos en los mechones de su cabello—, mi equipo de seguridad acaba de notificar, pero perdieron la señal del GPS —resopló.
—¡Hay que hacer algo! —gritó Aitor—, seguro fue R