Cap. 32 El destino de Eva
Eva miraba a Apolo sin dar crédito a nada de lo que veía.
—¿Cómo pudiste hacerme esto?
—Oh, oh, ¿quieres callarte?
—¡No me voy a callar! —gritaba más.
Daba vueltas por la habitación y le gritó.
—¡Me fui unas semanas y ahora te encuentro con otras mujeres!
Apolo se cogía la cabeza, le dolía mucho y Eva gritaba y gritaba.
—No me fui a pasear, fui a luchar por mi carrera, por nosotros.
—¡Te fuiste con un árabe!
—No, me contrataron sus empresas y ahora esto… Apolo, ¿en qué pensabas?
Apolo se acercó