Lexy se acercó al restaurante con timidez y se sirvió algunas verduras frescas para aliviar el calor que sentía. Escogió espárragos y algunos tomates para agregar color a su plato y se decidió por el salmón ahumado que la maravillaba con su increíble aroma.
Comió en silencio junto a otras tres compañeras de trabajo que charlaron sobre el nuevo sindicato que empezaba a surgir dentro de la empresa. No prestó mucha atención, puesto que sabía bien que su lugar se acabaría en cuanto Alejandra regres