Otra vez, Clara estaba tan enojada con Noa que se quedó sin articular palabra.
La expresión de su rostro se hundió y al final lo único que dijo fue una frase que se desplomó con saña desde su boca.
—Tú ...
Antes de que pudiera terminar de decir sus dos últimas sucias palabras, Noa ya había echado marcha atrás y rápidamente cerró la puerta detrás.
¡Bum!
La puerta casi le dio en la nariz a Clara, lo que la forzó a retroceder unos pasos, suspirando, tan furiosa que le entraron ganas de maldecir de