Cuando Sergio terminó de desayunar, recibió una llamada de su asistente especial.
—Hola, buenos días, señor Fernández. Ha salido el resultado de la investigación. ¿Prefiere que le envíe un correo con el resumen o que se lo cuente directamente por teléfono?
Sergio se limpió las comisuras de la boca con un pañuelo y luego dijo:
—Justo ahora estoy libre.
—Vale.
El asistente especial le contó todo el asunto con claridad. Llevaba muchos años siendo el asistente de Sergio y se había acostumbrado a dec